Pekka Himanen en Buenos Aires

Pekka Himanen, filósofo de la Universidad de Helsinki. Es autor, junto al sociólogo Manuel Castells, de El estado del bienestar y la sociedad de la información: el modelo finlandés; su obra más influyente es La ética hacker y el espíritu en la era de la información en la que desarrolla extensamente las implicancias y los efectos de la ética en la sociedad de la información. Ha trabajado como investigador en Finlandia, Inglaterra y en los Estados Unidos.
Organizan: Fundación OSDE, la Universidad Nacional de San Martín  y la Universidad Diego Portales (Chile)

Miércoles 21 de noviembre – 18 horas
Salón Auditorio Ing. Héctor Amorosi
Av. Leandro N. Alem 1067 – 2° subsuelo – CABA

Entrada libre y gratuita, con inscripción previa en Tel.: 0810 333 36733 o en www.fundacionosde.com.ar hasta agotar la capacidad de la sala.

El panóptico en el espejo: La “contravigiliancia” de Ai Weiwei

Ai Weiwei es un artista y disidente chino con vigilancia domiciliaria permanente impuesta por su gobierno.

Él mismo instaló, aparte, otras cuatro cámaras en la intimidad de su domicilio que transmiten en vivo todos sus movimientos a través del sitio weiweicam.com. Cualquiera puede acceder y ver en directo su propia “reversión” orwelliana.

Para Foucault, el panóptico es el diseño prototípico del mecanismo disciplinar, a través del cual, por no ver a su vigilador, la vigilancia es interiorizada por parte de quien está siendo vigilado.

Para Ai Weiwei, esta es la posibilidad de proponer garantías de la transparencia de sus actos.

Para nosotros, ¿está abriendo el panóptico al público? ¿Esta poniendo un espejo delante de éste para que todos lo puedan reconocer en el reflejo de sus cámaras? ¿Está contrarrestando la asimentría del mecanismo disciplinar por el que se lo vigila? ¿Está haciendo público lo que la vigilancia busca restringir? ¿O simplemente interiorizó la vigilancia levantando un “espejo unidireccional”? Preferimos formular las preguntas antes que responderlas.

Lo cierto es que la comunicación mediada por computadoras a través de internet permite romper la asimetría en el flujo de la información, habilita múltiples instancias de producción e intercambio de información que evaden un centro único y monolítico de control, y posibilita la transferencia de grandes cantidades de contenidos en tiempo elegido (real y diferido), y de manera prácticamente irrestricta. Las imágenes de las cámaras, como tantas otras que difundió Weiwei, pueden esparcirse por el mundo en segundos sin necesidad de que los grandes media accedan a contar su historia.

Pero también es cierto que ese diseño, afín al ejercicio de la libertad y la igualdad, consta necesariamente de otras “capas” -particularmente en su nivel infraestructural- por las cuales es posible vedar todas las facultades anteriores y censurarlas, disuadirlas y hasta ejercer la vigilancia. Con el conrtol de la infraestructura comunicacional (cableado, satétlites) y el hardware (servidores, routers) -y acaso se podría mencionar la colaboración de empresas desarrolladoras de software, contenidos y la comunidad de usuarios-, se puede intervenir, discrecional y unilateralmente, la Internet toda. Y ese control permanece, realmente, en manos de muy pocos.

Observar al artista chino en su propio “experimento” es, cuanto menos, curioso. Quizás merezca pensar y debatir estás cuestiones en relación a nuestro propio contexto.