Bitcoin

En épocas de gran alboroto sobre esta modalidad de dinero virtual, les dejamos un link con la opinión de algunos economistas sobre el temas:

http://techcrunch.com/2013/04/14/iterations-how-five-real-economists-think-about-bitcoins-future/

La prensa europea y la Apropiación Incluyente de Google

Google amenaza con dejar de indexar la prensa francesa

Versión francesa de Google Noticias.

Versión francesa de Google Noticias.
Por RFI

El gigante informático mantiene un duro enfrentamiento con los gobiernos de Francia y Alemania, que pretenden imponer un impuesto aplicable cada vez que Google indexa un artículo periodístico. La empresa de Mountain View advirtió que ante esta posibilidad ignoraría en sus búsquedas los contenidos de la prensa francesa. La ministra de Cultura denuncias las ‘amenazas’ contra ‘un gobierno elegido democráticamente’.

Google vuelve a estar en la mira de los gobiernos europeos. Mientras los 27 miembros de la Unión Europea (UE) intimaron el martes a la empresa norteamericana a modificar sus nuevas reglas de confidencialidad, otro contencioso enfrenta a la compañía con París y Berlín.

Esta vez, se trata de una vieja exigencia de las editoriales,  retomada por los gobiernos europeos: quieren Google pague una tasa, asimilable a derechos de autor, por cada artículo indexado en la web.

La iniciativa de las editoriales es juzgada “extremadamente pertinente” por la ministra de Cultura de Francia, Aurélie Filipetti. Sin embargo, Google respondió que “una ley como la que proponen en Francia y en Alemania sería muy perjudicial para internet”.

En un documento enviado en octubre a varios ministerios franceses, Google dice que “no puede aceptar la instauración de un derecho vecino [al derecho de autor] para indexar los sitios de la prensa francesa, ya que cuestionaría la existencia misma del grupo, que se vería obligado a no indexar más los sitios franceses”.

“Estoy un poco sorprendida por el tono de esta carta, que se parece a una amenaza. Se trata con amenazas a un gobierno elegido democráticamente”, reaccionó la ministra de Cultura de Francia.

“Hoy, agregadores de contenidos como Google utilizan la notoriedad de las editoriales de prensa, así también como lo que producen. Es entonces legítimo que los editores de prensa se pregunten cómo hacer para que quienes difunden sus contenidos participen en la financiación de éstos”, agregó Filipetti.

“Hoy la prensa atraviesa un crisis muy difícil. El lectorado se desplaza hacia otros formatos, sobre todo digitales, y no necesariamente hacia los diarios en línea, sino también hacia agregadotes de contenidos”, sostuvo.

Sin embargo, Google, que reivindica el redireccionar “4.000 millones de clics por mes hacia las páginas de las editoriales”, aduce que una tasa “desembocaría en una restricción del acceso a la información, reduciría el número de los sitios franceses indexados en internet paro también frenaría la innovación”, dice la carta de la compañía, que invoca además “una manera indirecta de alentar contra la liberta de expresión”.

“Sería nefasto para la promoción de los contenidos en francés” y “reduciría considerablemente la indexación de los sitios franceses, en beneficio de los sitios anglosajones, que no estarían sometidos a esta exigencia”, asegura Google.

Seminario de “Cine y Ciencia” del Dr. Levin

Desde e-TCS recomendamos fervientemente este curso para los interesados en el vínculo que lo titula.
Extensión Universitaria – Cursos octubre 2012

SEMINARIO “CIENCIA Y CINE”

DOCENTE: LUCIANO LEVIN

Presentación: El curso consiste en la conceptualización de diferentes aspectos de la ciencia en formatos audiovisuales. Se parte de la exposición de conceptos por parte del docente seguidos de la visualización de fragmentos de películas a partir de las cuales se genera el debate. Se aborda un panorama amplio que incluye desde la importancia y los significados que adopta la Ciencia Ficción, las razones de los estereotipos científicos y las influencias de diferentes teorías en ambas direcciones; la influencia científica en el cine y la influencia cinematográfica en la ciencia.

Luciano Levin : Luciano Levin es Químico, Biotecnólogo y Dr. en Ciencias Sociales especializado en el área de Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnología. Ha editado durante tres años la Revista REDES y actualmente dirige la Revista CPS, Ciencia, Público y Sociedad. Se desempeña fundamentalmente en temas vinculados a la enseñanza y comunicación de la CyT, en particular le interesan los vínculos que existen en la producción y el uso de los medios audiovisuales en la representación de la ciencia. Colabora en forma habitual con CINECIEN, el Festival Nacional de Cine Científico, la Muestra de cine científico Ver Ciencia, de Brasil y la Muestra DOC

Duración: 8 clases

Días y horarios: miércoles 18.00 a 20.00 hs.

Inicio: 3 de octubre

Sede: Rocamora 4141

Destinatarios: Abierto a la comunidad

Valor:

$150 mensual – Alumnos IUNA

$180 mensual – Público en general 

Pre-inscripción: audiovisuales.extension@iuna.edu.ar

Departamento de Artes Audiovisuales
Teléfono: (54 11) 4864.4141 / 9194 / 9049
Dirección de Extensión Universitaria
audiovisuales.difusion@iuna.edu.ar

 

Nota sobre smartphones en Chamuyo Web

Con saldo inteligenteChamuyo web

Una nota sobre el consumo de teléfonos inteligentes, una cuestión cultural y de mercado que mezcla nativos digitales con analógicos y que quema en las manos.

 

Que la incorporación de la tecnología a la cotidianidad generó nuevos hábitos no es una novedad pero cómo impactó (e impacta) en los consumos culturales, sí. Según una encuesta realizada por Google, el 24% del parque celular argentino es inteligente y sus propietarios evitan salir de sus casas sin sus dispositivos, porque con ellos se informan, se entretienen y se comunican.

Los teléfonos recibieron el mote de “inteligentes” a partir de que pudieron ofrecer prestaciones comparables a las de una computadora. ¿Y cómo consiguieron hacerse un lugar en el deseo masivo? Los nuevos paradigmas comunicacionales y el sentido de pertenencia sumaron su granito de arena a esta verdadera revolución móvil que también tiene sus límites.

Procedencia. Ya en 2009, el consultor Enrique Carrier, fundador y director de Carrier y Asociados, señalaba la preponderancia de la población nativa digital (8,2 millones de usuarios nacidos a partir de mediados de 1980 y criados en pleno desarrollo digital) frente a sus antecesores, los inmigrantes digitales (7,8 millones de usuarios nacidos en un mundo analógico que, con distinto ritmo, se fueron amoldando al nuevo escenario). Una división que no pudo más que generar cosmovisiones encontradas, traducidas en nuevos modos de consumir y reproducir cultura.

Al momento de señalar los cambios que los teléfonos inteligentes introdujeron en materia de consumo cultural,  el investigador del Conicet, docente de la UNQui, de la UBA y de la Maestría en Propiedad Intelectual de Flacso Argentina, Mariano Zukerfeld, comienza por señalar aquellos que “se ven en las reuniones de adolescentes en la que están todos chateando, la forma en que los medios de comunicación estructuran agenda e instalan noticias, y el desarrollo y consumo de las diferentes formas de arte, que se trastocan con los dispositivos móviles”.

“Una estadística estadounidense indica que en la década del 60 había algo así como 20 minutos de información disponible por cada minuto libre que tenía una persona. Ahora, habría 20.000 minutos para cada minuto disponible por persona”, ejemplifica Zukerfeld para señalar que “en esa sobreabundancia de información, la atención humana se vuelve un recurso escaso, valioso y que se comercializa. En ese sentido, que Google base su esquema de negocio en la publicidad, es importante”.

Para el investigador experto en sociedad del conocimiento y presidente de la consultora Prince&Cooke y Asociados, Alejandro Prince, “los dispositivos de las nuevas tecnologías son sin duda consumos culturales y sociales en sí mismos, así como gran parte de las actividades que con ellos se pueden realizar”.

Según los propios datos arrojados por Prince, hasta el año pasado la proporción de teléfonos inteligentes respecto al total de celulares en uso era del 15%, mientras que este año llega al 35%. “Considerando que estos equipos se recambian cada tres años podemos predecir que en menos de que ese plazo se cumpla, más de la mitad de los equipos en uso serán inteligentes o superiores”, estima el especialista.

“Con la rápida difusión y adopción de teléfonos inteligentes de 2012 estaremos completando gran parte del segmento llamado ‘mayoría temprana’, una franja que se correlaciona fuertemente con un nivel socioeconómico determinado, aunque no es el único motivo (que fundamenta su elección)”, dice Prince y señala variables como “nivel educativo, profesión, edad y la movilidad del usuario que dependen de la ocupación pero no necesariamente del nivel socioeconómico”.

“Cualquier trabajador o estudiante que no pase gran parte del día sedentario en una oficina tiene una propensión mayor a la adquisición de estos productos”, asegura Prince y agrega otros factores de adopción, como “la carga simbólica por los cuales los teléfonos inteligentes pasan a ser tomados como símbolo de status, signo de innovación o modernidad. Lo que poseemos o usamos nos identifica en mayor o menor medida, según la persona y el producto”.

Mapear. Cuándo y cómo se consumen productos culturales mediante teléfonos inteligentes es la pregunta del millón respondida en el relevamiento “Nuestro planeta móvil. Cómo entender a los usuarios de celulares”, realizado por Ipsos MediaCT para Google a nivel global en mayo de 2012. Entre los datos que el estudio arroja, señala que la penetración de terminales inteligentes en la Argentina es del 24%, en Brasil del 14%, en China del 33%, en Estados Unidos al 44%, y en Emiratos Árabes Unidos del 61%.

El estudio, realizado durante el primer trimestre de 2012 y por el cual se entrevistó telefónicamente a 1.000 ciudadanos argentinos de entre 18 y 64 años, también trazó otros hábitos de uso, como dónde y para qué se usa el teléfono.

Mientras que el 89% aseguró usar el dispositivo en su casa, el 74% en su trabajo, el 64% mientas se traslada en transporte público, el 60% en cafeterías y el 49% en reuniones sociales, el 86% lo elige para comunicarse, (el 72% accede a su correo electrónico y el 71% a una red social, al menos una vez al día); el 69% para informarse, (el 55% lee noticias en portales informativos y el 52% blogs); y el 91% para entretenerse, (el 70% navega por Internet, el 69% escucha música y el 54% usa juegos).

A su vez, el relevamiento arrojó que el 83% de las personas usa el teléfono mientras hace otras cosas, como por ejemplo, leer libros (11%), escuchar música (57%) y mirar televisión (37%); inclusive, el 25% preferiría dejar de ver tele antes de relegar su teléfono.

Compatibilizar. En todos los casos, se trata de ver, leer y escuchar contenido que, en un gran porcentaje de ellos, se paga pero que no se adquiere. En las horas previas a la publicación de esta nota, el actor estadounidense Bruce Willis hizo pública una demanda contra Apple por la propiedad de su biblioteca de contenido digital adquirido a través de la plataforma Itunes.

El actor reclama la libertad de heredar a sus hijos ese contenido adquirido tras advertir el haber aceptado una cláusula de términos de servicio por la cual, tras la muerte del usuario, la colección vuelve a ser propiedad de Apple.

“¿Cuándo algo es tuyo si al final de cuentas no tenés real derecho a tenerlo?”, pregunta el integrante de la comunidad Mozilla en Argentina Guillermo Movía y advierte que “si cambias de terminal y de plataforma, también perdés el contenido adquirido; y si apelás a herramientas para traspasarlas de formato (para que sea compatible con otro sistema), técnicamente, estás infringiendo en un delito. Por eso, el lema de Mozilla es que la web es la plataforma”.

“Más que pensar en el aporte del software libre, en estos productos sistémicos, en red, como los teléfonos inteligentes, lo relevante es la estandarización. La posibilidad de que todos los miembros puedan compartir todo tipo de archivos o comunicaciones, sea cual sea el sistema operativo o formato; la regla que da valor es que todo sea compatible y escalable. O lo más posible”, asegura Prince y dispara una aspiración compleja en un escenario de privatización de las redes.

“Desde la aparición de la PC, en la web se impuso la lógica de neutralidad, que desde cualquier lado se debe poder acceder a cualquier página”, sostiene Zukerfeld para comparar con la coyuntura móvil: “La aparición de los teléfonos inteligentes generan una disputa porque, por ejemplo, se basa en redes privadas”.

Los sistemas operativos más difundidos son propietarios, es decir, son el resultado del desarrollo de una empresa, como Android, de Google; iOS, de Apple; Symbian, producto de la sociedad entre Nokia, Sony Ericsson, Samsung y Siemens, entre otras compañías; BlackBerry, de RIM; Windows Mobile, de Microsoft.

También los hay Linux, pero son los menos. Mozilla, por ejemplo, anunció la disponibilidad de su sistema operativo móvil basado en estándares abiertos y desarrollado por la comunidad de programadores de código abierto, pero cuyo lanzamiento será en 2013, en Brasil y de la mano de Telefónica.

Según los indicadores de Carrier y Asociados, el mercado local se concentró en 2011 en torno a Android (57,4%), Symbian (21,4%) y BlackBerry (20,9%).

“El consumo está dominado por quien tiene el poder”, dice Movía y ejemplifica con la prohibición del Kamastutra por parte de Apple: “Lo hizo porque ese contenido no estaba de acuerdo con sus estándares culturales. Uno se equivoca cuando ve a la red como el espacio adonde está todo porque ellos deciden qué tipo de consumo vas a poder tener y cuáles son los límites”.

Participación estatal en la telefonía celular

La agencia Telam recoge un anuncio de De Vido que indica que el estado participará en un 25% del negocio de la telefonía celular.

Aquí la nota (www.telam.com.ar/nota/37042/)

A través de la administración de Arsat, el Gobierno Nacional ofrecerá servicios de comunicaciones móviles, operando tres bandas de telefonía que pertenecían a la vieja compañía “Movicom Bellsouth”.

En conferencia de prensa, junto al secretario de Comunicaciones, Lisandro Salas, el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, informó que se dejó sin efecto la licitación de frecuencias 3G, destinadas a adjudicar servicios de comunicaciones personales y radiocomunicaciones, “por razones de oportunidad, mérito y conveniencia”.

 

La resolución 71/12 de la Secretaría de Comunicaciones asignó esas frecuencias a ArSat “en atención a su rol estratégico en la implementación de las políticas de Estado en materia de telecomunicaciones, radiodifusión e Internet”.

 

El ministro descartó que se trate de una nacionalización del servicio y aclaró que ArSat “no va a tener una participación testigo, sino una participación equilibrante en el mercado”.

Indicó en ese sentido que se definirá “de qué manera vamos a llevar adelante la explotación de estas frecuencias”.

 

“Se buscarán esquemas asociativos no sólo con los grandes prestadores, sino también con participación de cooperativas y pymes del interior, a las que hasta ahora les hubiera sido imposible que siquiera soñaran prestar telefonía celular, que es la parte del negocio que tiene mayor rentabilidad”, sostuvo De Vido.

 

El ministro instruyó al secretario Salas para que en 15 días, junto con ArSat, “instrumente los mecanismos necesarios para desarrollar un plan de negocios”, para llevar adelante, “por sí o a través de terceros, la explotación de frecuencias”.

 

Añadió luego que “la decisión no es contra los grandes prestadores, sino que surge de un análisis de cómo era la situación en el mercado”.

 

En el concurso público se habían presentado las empresas Claro, Multitrunk (Grupo Roggio), Nextel, Telecom, Viettel y Superphone (del grupo Vila-Manzano), de las cuales cuatro “no aseguraban la condición financiera y patrimonial que garantizara que iban a hacer las inversiones para desarrollar las frecuencias”, dijo el ministro.

 

La empresa Claro “era la única con posibilidades”, pero otorgarle las frecuencias a un solo oferente “hubiera sido un proceso de concentración que finalmente terminaría en una situación de monopolio”, agregó De Vido.

 

Enfatizó que, tal como estipula la legislación vigente, “no se podía entregar a perpetuidad una frecuencia a quien financiera y patrimonialmente no acreditaba solvencia; o a aquellos que no garantizaban una transparencia en la competencia del mercado”.

 

“Los argentinos estamos cansados, estamos hartos de los monopolios, y no queremos generar situaciones que empresas que hoy tal vez no sean monopolios a la prestación de servicios, transformarlas en condición de tal”, afirmó De Vido.

 

Recordó luego “la famosa integración monopólica de Telefónica y Telecom”, sobre la cual “estamos en análisis administrativo para ver cómo se resuelve”.

 

En el caso de Nextel, “los indicadores económicos financieros a nivel local eran razonables, pero el precio de la acción en el Nasdaq de Estados Unidos sufrió una significativa caída en el último año, en forma coincidente con el transcurso del proceso licitatorio lanzado en julio de 2011″.

 

“La acción costaba 43,8 dólares entonces y ayer 6,2 dólares, lo cual significa que el valor de mercado de la empresa sufrió una caída de siete veces, de 7.500 a 1.050 millones de dólares, mientras en el primer semestre mostró una pérdida de 90 millones”, detalló el ministro.

 

“Evidentemente -indicó- si nosotros hubiéramos adjudicado a Nextel la hubiéramos ayudado a reposicionarse, cuando aquí hay un juego especulativo”.

 

De Vido sostuvo que si el Estado no hubiera tenido a ArSat, “hoy estábamos en el círculo de no poder tener un mejor servicio y tener que entregarlo a monopolios, o estar fomentando la creación de futuros monopolios”.

 

Según el ministro, “la presencia de una compañía estatal que va a tener un promedio de 20% de cobertura de las distintas áreas, va a tener un impacto en la estructura de costos muy importante”.

 

Además, con ArSat la presión para que el servicio mejore va a ser importante, en especial en el área metropolitana, donde habrá que invertir para que las comunicaciones vuelvan a tener un nivel de excelencia, ya que hoy hay muchos reclamos por falta de señal porque faltan antenas y potencia de las antenas, concluyó.

 

Acceso abierto a la ciencia pagada con fondos públicos en Inglaterra

En momentos en que internamente discutimos sobre el tema de la relación entre quienes pagan y quienes se benefician de la producción de conocimientos, nos llega una interesante noticia relativa a la producción científica británica.

Libre acceso a la ciencia pública
Londres rompe las reglas del juego y obliga a difundir gratis los estudios pagados con dinero estatal La medida beneficiará desde 2014 a lectores de todo el mundo
WALTER OPPENHEIMER / EMILIO DE BENITO Londres / Madrid 17 JUL 2012 -
Saber es poder y en ciencia ese conocimiento solo se demuestra de una manera: publicando. Pero este proceso introduce un factor ajeno a la investigación en sí y quien la financia: las editoras de revistas. Por ejemplo, si un investigador descubre una molécula, lo primero que hará será enviar el trabajo a una publicación científica. Solo entonces dejará que sus colegas sepan cómo ha hecho sus trabajos y sus resultados. Y estos tendrán que pagar, en muchos casos, una cuota de suscripción a la revista correspondiente si quieren leer el artículo. La editora correspondiente no solo se encarga de llevar al papel el trabajo. También aporta un valor añadido: la revisión por otros científicos independientes del resultado. Es lo que da garantía y lo que hace que unas publicaciones sean más prestigiosas que otras. Y algo por lo que también cobran.
Pero Internet ha cambiado esto. Igual que con la prensa generalista, hay webs, de prestigio creciente, que ya permiten el acceso abierto a todo lo que publican. Y se plantea un caso que hasta hace poco no se discutía: ¿por qué una editorial se beneficia de un trabajo que ha contado con financiación pública? Esta pregunta ha animado la controversia, y el movimiento por un libre acceso gana adeptos.
El mayor empuje lo ha dado el Gobierno británico, que acaba de decidir que, dentro de dos años, todos los estudios científicos publicados que hayan sido subvencionados con dinero público deberán ser de acceso gratis para todo el público, sean de donde sean y se dediquen a lo que se dediquen. La decisión, que sigue casi al pie de la letra las recomendaciones elevadas en junio por un grupo de expertos encabezados por Janet Finch, es consecuencia de la creciente oposición en medios científicos al negocio de algunas publicaciones con sus trabajos.Los artículos son la medida de calidad de los trabajos
de investigación
Sin embargo, la medida no está exenta de polémica. Especialmente por el hecho de que el Gobierno se ha decantado por el llamado sistema oro, por el que los autores publican de forma abierta e inmediata en Internet todos los artículos cuando salen en la revista. Algunos científicos se inclinan por el llamado sistema verde, por el que los autores publican sus trabajos en una revista científica y pasado un tiempo archivan una versión en la institución para la que trabajan para su uso público.
Con el sistema por el que se decanta el Gobierno británico, sin embargo, no se cierra completamente qué opción se va a elegir. En los próximos dos años, universidades y editores negociarán acerca del precio a pagar por la publicación en la revista y de otros tipos de suscripciones que “deberían tener en cuenta las implicaciones financieras del cambio a publicación en abierto y revistas híbridas, de la extensión de las licencias y de los cambios resultantes en los ingresos que reciben los editores†.
Es decir, las universidades seguirán pagando a las revistas especializadas, pero a diferencia de lo que ahora ocurre, las revistas no podrán obligar al público a pagar por acceder a su lectura. En la actualidad, las revistas que tienen más impacto académico son precisamente aquellas que no tienen una política de acceso abierto a su contenido.Las revistas cobran al autor por la revisión y al cliente por conocerla
El Gobierno estima que a la larga las universidades ahorrarán dinero con esta fórmula, aunque eso puede depender de los acuerdos que alcancen con las revistas. En la actualidad, las universidades destinan unos 255 millones de euros al año a pagar por la publicación de artículos de sus científicos. Pero ha causado decepción que el Gobierno decidiera que los 64 millones anuales que va a costar el periodo de transición tengan que pagarse con el dinero público ya asignado a la ciencia. Este aspecto —que se paga por publicar— ha sido bien recibido por editores como el de Nature. Un portavoz señaló a EL PAÍS que “da la bienvenida† al proceso, aunque urgió a los organismos oficiales británicos a que aclaren “cómo van a repartir los fondos† para ello.
“Suprimir los actuales pagos para acceder a la lectura de los artículos de investigaciones financiados con dinero público va a tener enormes efectos económicos y sociales†, declaró el ministro británico de Universidades y Ciencia, David Willetts. “Va a permitir a los académicos y al mundo de la empresa desarrollar y comercializar sus investigaciones de manera más fácil y pregona una nueva era de descubrimientos académicos†, añadió.
La paradoja es que mientras el resto del mundo podrá acceder gratis a los trabajos científicos pagados por los contribuyentes británicos, estos tendrán que seguir abonando por los publicados en otros países. En opinión de Willetts, sin embargo, la iniciativa va a acelerar el debate sobre el acceso gratuito a los trabajos científicos que ya hay en EE UU y la UE. Además, algunos científicos creen que el problema actual de la ciencia no es lo que cuesta la suscripción a una revista (209 euros al año a Nature; 25,75 euros por un artículo en The Lancet), sino que para publicar hay que pagar. Eso hasta en las revistas gratuitas, como PLOS, que lidera el movimiento desde 2000. “Si se quiere mantener el rigor en la selección, hay unos costes†, afirma María Gasset, vicepresidenta adjunta del área científico-técnica del CSIC y editora de PLOS. Ella no cobra por su trabajo en la revista, pero los autores deben aportar unos 1.300 euros para
publicar, ya que hay que pagar a los maquetadores, infógrafos, los programas… etcétera.
La idea del acceso abierto gana adeptos. Como destaca Alicia Fátima Gómez, responsable de la biblioteca del Centro Nacional de Investigaciones Cardiológicas (CNIC), la UE lleva años promoviendo el acceso abierto. España no está, al menos en teoría, al margen. La Ley de Ciencia de 2011 recoge en su artículo 37 el fomento de la “difusión en acceso abierto†. El modelo español es del tipo verde, dando un plazo a las revistas tradicionales para que exploten la información antes de la obligatoriedad de poner a disposición universal y gratis los artículos en un repositorio de Internet. El problema, admite Gómez, es que ese sistema “cuesta mucho†. Hay que crear las bases de datos de artículos y hacerlas accesibles de una manera ordenada. El CNIC estudia crear una con dos organizaciones afines, el Carlos III y el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO).
Hay otro inconveniente. Como se explicaba al principio, para los científicos lo importante es publicar en una revista de impacto. Y, de momento, estas son, en general, las de pago. “Actualmente, es imposible seguir todo lo que se escribe sobre un tema†, dice Gasset, y, en ese caso, seguir las publicaciones punteras es una garantía. Aunque eso también está cambiando. Precisamente hoy la revista BMC Medicine publica un artículo en el que afirma que el impacto de las publicaciones de pago y gratuitas se está igualando. Claro que BMC es de las últimas, así que son datos a confirmar.

 

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/07/17/actualidad/1342504142_716017.html

Curso Virtual sobre Teorías de la Propiedad Intelectual

Este curso que damos en Flacso de manera presencial estrena su versión virtual.Acá tienen una breve descripción de los temas de las distintas clases.

http://flacso.org.ar/formacion_posgrados_contenidos.php?ID=314&I=2

Para los interesados, eventualmente puede considerarse como parte de otras instancias de posgrado.